Todo tiene su solución


La retracción gingival es un problema muy común que puede deberse a múltiples causas:Periodoncia

  • Enfermedad periodontal (piorrea, gingivitis)

  • Abrasiones del tejido por incorrecto cepillado o por utilizar cepillos demasiado duros.

  • Predisposición genética (tejido periodontal fino, dientes de forma triangular con mucha papila, etc.)

  • Consumo de tabaco.

  • Envejecimiento.

Las consecuencias de esta pérdida de tejido gingival son tanto estéticas como funcionales. A medida que el proceso avanza los dientes se ven descarnados, lo cual desluce la estética de la sonrisa. Pero además la reducción del volumen de encía produce pérdida ósea, dado que el hueso busca siempre una distancia biológica con la encía que le permita mantenerse aislado de la cavidad bucal para protegerse de infecciones. Esta reabsorción ósea conlleva que con el tiempo aparezca movilidad de las piezas, lo que a la larga deriva en la pérdida de los dientes afectados.

Se trata de un proceso progresivo que puede empezar en la juventud con un avance muy lento, pero que en general tiende a exacerbarse a partir de los 40 años, especialmente en personas que tienen un tejido periodontal fino (aunque esté sano) y en fumadores.

 

Los síntomas que deben alertarnos son cualquiera de estos:

  1. Sangrado de encías

  2. Sensibilidad a alimentos fríos y calientes

  3. Percepción de que la encía pierde su volumen y/o el espacio entre dientes es mayor.

  4. Aparición de pequeños espacios o sombras negras entre los dientes

  5. Sensación de tener los dientes más largos.

  6. En casos más avanzados, movilidad de la raíz.

¿Tiene este problema solución?

Sí. El objetivo del tratamiento periodontal se basa en controlar la infección que produce la enfermedad. Una vez controlada la infección, el proceso destructivo de los tejidos de soporte, en la mayoría de los casos, se detiene consiguiendo conservar los dientes.

El diagnóstico y tratamiento precoz son de vital importancia, ya que dependiendo de la cantidad de hueso de soporte perdido, la estabilidad de los dientes tendrá un mejor o peor pronóstico.

Dependiendo de las características del patrón de pérdida ósea, y una vez controlada la infección, existen técnicas de tratamiento dirigidas a la regeneración de los tejidos periodontales perdidos.